Martes, 11 de agosto
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ALIMENTACIÓN EN OTOÑO: ¡la oportunidad para depurar!

Gracias por estar nuevamente leyendo este espacio digital saludable, QuieroNatural.

ALIMENTACIÓN EN OTOÑO: ¡la oportunidad para depurar!

Gracias por estar nuevamente leyendo este espacio digital saludable, QuieroNatural. En esta edición número 14, nos sumergimos en la esencia otoñal para incorporar la sabiduría que nos trae la naturaleza: el soltar. Todo lo viejo, lo que ya no queremos, limpiarnos de todo lo acumulado en el cuerpo, la mente y las emociones ¡y a depurar! Además, una receta de granola natural casera, para ir cambiando la harina blanca de las mañanas o tardes y llenar de energía sana nuestro cuerpo en este frío otoñal. Les recuerdo que ésta y todas las notas de QuieroNatural, las pueden encontrar en la página de Facebook Quiero Natural – FM TOP, con variedad de temas informativos de alimentación consciente y medicina natural, recetas naturales, entrevistas, eventos y emprendimientos ligados.

OTOÑO ES LIMPIEZA

En el camino de la alimentación consciente, estar en sintonía con la naturaleza y sus ciclos, es algo que comienza a suceder casi inmediatamente. Y en general, respectar los ciclos de la naturaleza es fundamental para estar equilibrados energéticamente, emocionalmente, en todos los planos. En esta parte del ciclo natural, el otoño, los árboles dejan caer sus hojas, los animales cambian su pelo, también dejándolo caer. Es decir, lo que nos propone esta estación es soltar, soltar lo que ya no necesitamos, lo estancado, lo viejo. Porque si acumulamos, estamos pesados. Y soltando, nos permitimos limpiarnos, depurar por dentro y por fuera.

Entonces otoño es soltar los excesos, sobre todo los que arrastramos de la estación pasada, el verano: exceso de bebidas frías, de helados, de cervezas, de esos gustos que nos dimos por estar de vacaciones. Si no limpiamos y liberamos, cuando comienza el otoño, todos esos excesos se transforman en gripes, mocos, resfríos, tos, flema. Todo ese exceso necesita salir, es la oportunidad que nos da el cuerpo de equilibrarnos.

ÓRGANOS Y ALIMENTOS

Hay órganos que es importante trabajar y fortalecer en otoño, que son los pulmones, el intestino grueso y el hígado. Cada órgano del cuerpo es responsable de distintas emociones, como los pulmones que, cuando la energía del cuerpo está desequilibrada, están vinculados con la pena, melancolía, tristeza; el hígado que en un estado de desequilibrio se vincula con el enojo y la ira y los intestinos con los miedos y capacidad de digerir las emociones (retenerlas o soltarlas). Con la alimentación esto se puede reequilibrar.

Lo que genera congestión e hinchazón desde el punto de vista alimenticio, ya sabemos que son la harina blanca, los lácteos, la azúcar blanca, las bebidas muy frías. Todos estos hacen que tengamos dificultades para respirar y digerir (porque son mucógenos) y también hacen que nuestros pensamientos no sean claros. Entonces, es propicia una alimentación

depurativa por un corto período de tiempo, que nos depure de lo que se mantuvo acumulándose en los hábitos de consumo pasados, tanto de estupefacientes (cigarros, fármacos, alcohol, etc.) como de alimentos. Y así reactive nuestras defensas, nos de equilibrio emocional y mental, que permita descongestionar nuestros órganos. Una alimentación depurativa consiste también en limpiar el hígado, un órgano súper importante que cumple más de 500 funciones, entre ellas filtrar y depurar todo lo que consumimos.

LA ENERGÍA DE LA LIMPIEZA

Esta oportunidad de limpiarnos hace que no solo nos liberemos físicamente, sino también emocionalmente e incluso deshaciéndonos de lazos tóxicos. Cuanto más livianos estemos, mejor nos vamos a poder desenvolver en la vida. Y en este sentido la alimentación tiene esta gran herramienta, que te abre otras puertas, según lo que alimentes. Por ejemplo, la alimentación que tengas puede hacer que tengas una vía más apta para ciertas situaciones.

El azúcar refinado, por ejemplo, o la harina refinada, te ponen rápidamente en un estado de vibración aceleradísimo, que luego se desacelera también muy rápido, lo cual provoca para tu sistema nervioso como estar en una calesita, subiendo y bajando, subiendo y bajando, donde tu cuerpo no para. Esto le genera irritabilidad e inestabilidad, porque no estas balanceado, sino que tu organismo vive un shock de energía muy repentino que así mismo baja en picada y te deja bajo de energía, cansado, somnoliento, denso. Pero si necesitas estar centrado, focalizado en algo, tomar una decisión o simplemente vivir el día a día con tranquilidad y desacelero, estos alimentos te predisponen a lo contrario.

A veces decimos que tuvimos un mal día por las cosas que nos pasaron en el transcurso del mismo, pero no nos fijamos con qué energía ya estábamos predispuestos para que nos pasaran o con qué energía estábamos en esos momentos para enfrentar y resolver de manera correcta esas situaciones, lo cual puede cambiar todo. Y parte de esa energía está en cómo te hayas alimentado en el día y los días previos o qué hayas consumido más allá del alimento, ya que de esa energía es con la que estas cargando tus emociones, tus pensamientos, tus actitudes, reacciones, tu estabilidad y claridad mental.

LIMPIANDONOS DEL HARINA BLANCA

Por una cuestión biológica, así como en verano nos orientamos hacia las frutas y alimentos frescos, en los días fríos, tendemos a elegir alimentos más densos, como todo lo que contenga harina. Por su configuración química, la harina refinada resulta adictiva, por ende, cuando la vas dejando es natural que cueste y tu cuerpo y cerebro te pidan y te pidan. Y como es lo más accesible en el mercado, sumado a que todo el contexto social está sumergido en este hábito alimenticio, fácilmente llegamos a ella. Pero es importante, al menos en un principio, ir cambiándola por la harina integral y también por cereales

integrales, como el arroz integral yamani, el mijo, la quínoa, la avena, la cebada, el amaranto. Con los cuales se pueden hacer preparados tanto dulces como salados.

Estos alimentos equilibran el sistema nervioso y como entran al organismo en forma lenta, respetan el proceso de transformación química del alimento, por lo cual desaparece esa convulsión que te da cuando abrís un paquete de comida que tiene harina blanca y no queres parar hasta que no te comas todo. La primera semana tal vez es la más difícil, pero realmente hay muchas opciones de alimentos para hacer recetas, con otros ingredientes que son riquísimos (incluso que pueden no tener azúcar) preparaciones sencillas y satisfactorias. Siempre hay recursos. Después te das cuenta que no necesitas reemplazar la harina blanca, porque en un principio, no necesitas la harina, entonces ya no hay algo que reemplazar.

HÁBITOS DE CONSUMO PARA OTOÑO

Para mantener el cuerpo fuerte, es importante ahora que comienzan los días más frescos, evitar cargar al cuerpo con alimentos fríos, porque le genera mucho desgaste poder readaptar la temperatura del alimento dentro del cuerpo para hacer la digestión y este desgaste es pérdida de energía que el cuerpo necesita para estar fuerte. Además de que, sabemos que los alimentos y bebidas frías retrasan y ralentizan la digestión, haciéndola más pesada. Por eso, es importante sacar las frutas de la heladera la noche anterior o unas horas antes de consumirlas, así están más cargadas enérgicamente y le damos más calor interno al cuerpo.

Es adecuado regresar a las sopas calentitas de verduras, el zapallo, los cítricos. Ir a los cereales integrales como el arroz yamaní o el mijo, el maíz orgánico, los hongos (que también levantan el sistema inmune), el jengibre, la cúrcuma (una planta sagrada en India), las algas que nos mineralizan con tanto hierro y calcio, espolvoreadas en las comidas. Incursionar en diferentes semillas, granos, condimentos, hierbas. Súper importante el ajo y la cebolla que depuran y levantan el sistema inmunológico.

DEPURACIÓN: OPCIONES Y RESULTADOS

El otoño es ideal para depurar los alimentos viejos con lo que nos hemos cargado y que queremos cambiar. Y para depurarnos hay muchas opciones, como tomar jugos verdes, el jugo de limón que es bueno tomarlo en ayuna puro o diluido en agua, tomar fermentos como el kéfir, que también levanta el sistema de defensas del organismo. Incorporar hierbas como la menta, la melisa o la hoja de coca, agregar condimentos como la cúrcuma o el jengibre que enriquecen todos nuestros jugos internos y fortalecen el sistema digestivo, agregar alimentos cargados de clorofila como las semillas germinadas y verduras de hojas verdes, que regeneran la sangre revitalizándote. Experimentar los ayunos frutales, muy depurativos. Es solo buscar la opción que más te resuene y fácilmente encontraras cómo hacerla.

En este proceso es importante respetarse en los tiempos e ir ordenando la alimentación, no ir al otro día de haber terminado una depuración a comer papas fritas o excesos nuevamente. Así el cuerpo va a empezar a limpiarse: todo el conducto intestinal y todos los órganos. Y empezará a soltar toxinas, descongestionarse, sacar mocos, bajar de peso, liberar la sobrecarga de pensamientos. Tal vez experimentar una llamada “crisis depurativa” porque puede incluir dolor de cabeza (sobre todo del lado derecho), diarrea, cansancio u otros. Pero tranquila/o, es parte del proceso desintoxicante. Sólo es que el cuerpo está aprovechando la ocasión para sacar toda la basura afuera y limpiarse, manifestando afuera todo lo que estaba adentro, por eso es bueno que esté sucediendo.

Y en el camino que lo vas viviendo y que vas notando cambios rotundos como la liviandad, la piel, el pelo, el brillo en la mirada, el mejor humor, vivir con más energía, con más foco y que ves que es algo disfrutable donde no te podes aburrir porque aprendes cada vez más, difícilmente quieras volver a los alimentos viejos. Luego resulta cada vez más fácil sostener lo que empezó como una alimentación de limpieza.

MANOS A LA OBRA

Cada persona es única, por lo tanto, en el autoconocimiento la misma persona va viendo qué frutas o verduras y qué combinaciones le vienen mejor. Aunque hay ciertas recomendaciones de base, como evitar el consumo de frutas junto con las comidas, sino que sea al menos 20 minutos antes o 2 horas después. Evitar la combinación de frutas dulces (como la banana o pera) con ácidas (frutos rojos, frutillas, arándanos) y evitar mucha mezcla de frutas o verduras, sino hacer un preparado que puede ser abundante, pero de pocos ingredientes.

Te aliento a sintonizarte con este ciclo otoñal de soltar, soltar los hábitos viejos, los alimentos viejos, la carga energética vieja. Y probar una limpieza corta con alimentos depurativos. Es improductivo gastar recursos y dinero de más, encima para enfermarse y estar débil. Vamos por la salud, la simpleza y la limpieza corporal, de emociones y pensamientos. ¡Y después contás los cambios!

RECETA PARA HACER GRANOLA EN CASA

Ingredientes

* 1/2 taza de amaranto

* 2 tazas de los siguientes frutos secos picados, a elección: almendras, castañas de caju, avellanas, maní, nueces, semillas de calabaza sin cáscara, semillas de girasol, semillas de sésamo integral, de chía, de amapola. * 1/2 taza de miel pura y cruda, azúcar integral, jarabe de agave, melaza.

* Frutos desecados a elección: pasas de uva negras y rubias, coco rallado, duraznos, peras, dátiles, higos.

* 2 cucharaditas de las especias a elección: canela, nuez moscada, jengibre, cacao, maca.

* 1 pizca de sal marina o sal rosa del Himalaya * Otros ingredientes: germen de trigo, bayas de Goji, fibritas de salvado, extracto de vainilla natural, mijo y avena previamente remojados y cocidos.

Preparación de la granola

Utiliza una fuente amplia para horno que sea antiadherente o forra una fuente común con papel manteca para hornear.

Mezcla todos los ingredientes en un bol y luego transfiere esta mezcla a la fuente. Desparrama y empareja con una cuchara o una espátula, evitando grumos y dejándola lo más extendida que se pueda. De este modo te aseguras que toda la granola adquiera una consistencia crujiente.

Cada diez minutos revuelve un poco la preparación para que se cocine de modo parejo, hasta que tenga un tono dorado y crocante en su totalidad. Retira del horno.

Conserva tu granola casera en un frasco con tapa ancha y sírvela sola, con leche vegetal, jugo de naranja o de cualquier fruta o una infusión de té de hierbas. También puedes agregarle frutas frescas como frutillas, peras, manzanas.

¡Ya tenes tu snack saludable entre comidas, desayuno o merienda asegurada!

Gracias por leer. Nos encontramos en la próxima edición, donde volvemos a decir  ¡QuieroNatural!

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Fuente: TOP NOTICIAS
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