Sábado, 16 de mayo
PLOTTIER

PLOTTIER - ¿Hasta cuando crecer a costa del suelo productivo?

LUIS CALLEJA comenta sobre el estudio de investigación de la UNCO sobre la pérdida suelo productivo de Plottier

EN LOS ULTIMOS 30 AÑOS EL CRECIMIENTO DE LA CIUDAD SE MULTIPLICÓ POR 6, PRINCIPALMENTE SOBRE LA PERDIDA DE SUELOS PRODUCTIVOS.

La localidad de Plottier, nuestra ciudad, forma parte del Alto Valle de Neuquén y Río Negro. El Alto valle es un enclave productivo en el medio del desierto patagónico. Los suelos productivos han sido desarrollados en nuestra ciudad con el esfuerzo de los primeros pobladores que extendieron redes de irrigación para producir alimentos. Desde 1908 con la compra de las tierras por parte del Dr. Alberto Plottier, la ciudad ha crecido aumento su capacidad productiva. Al mismo tiempo fue creciendo la población, y el aumento de las urbanizaciones.

En los últimos 30 años, pasamos de aproximadamente 291 hectáreas urbanizadas a más de 2000 hectáreas. El crecimiento de las urbanizaciones (loteos, barrios, countries, entre otros) se dio principalmente sobre la pérdida del suelo productivo y la afectación de ambientes como los bosques ribereños del río Limay y el monte arbustivo sobre pie de barda.

La pandemia de COVID 19 irrumpe en un mundo atravesado por una crisis ambiental de escalas sin precedentes. El cambio climático, la desertificación y la pérdida de biodiversidad forman parte de los desafíos centrales de la agenda político ambiental del Siglo XXI. La pandemia nos ayuda a pensar como deben ser las ciudades para enfrentar este tipo de escenarios que resultan adversos para la comunidad, en especial a los sectores más desprotegidos. No caben dudas que las ciudades deben tener mayor capacidad de adaptarse a un mediano plazo marcado por los cambios que dejará el calentamiento global.

En este sentido, perder el limitado suelo productivo en el medio de un desierto es un negocio que solo resulta rentable para un sector minoritario de la comunidad. La pérdida de nuestros suelos condiciona y afecta negativamente a la producción, los circuitos económicos regionales, al turismo rural, al mismo tiempo en que limita nuestra capacidad de adaptarnos a los cambios negativos en el ambiente de las próximas décadas.

De las 15.000 hectáreas totales del ejido municipal el 56% (8.500 hectáreas) son propiedad de la familia Patrón Costas. Una sola familia es propietaria de más de la mitad de nuestro ejido sobre el sector norte de la ciudad. Esto es una limitante para poder urbanizar sectores sin afectar los suelos productivos que son claves para generar trabajo, frutas y hortalizas y sostener la actividad de cría de animales. Los desafíos próximos son muchos, es necesario dar respuestas a los sectores mas postergados de la sociedad, permitir el acceso al hábitat con intervención del estado generar áreas protegidas en los distintos ambientes de la localidad, ampliar la cantidad de suelos para compensar la pérdida de las últimas décadas, fortalecer actividades económicas que permitan conservar el suelo, revalorizar los canales de riego y proteger las arboledas, entre muchos otros.

La pandemia es la invitación a cambiar estos procesos que afectan negativamente a la comunidad y el ambiente. Hay que planificar el mediano plazo en los territorios para alcanzar la justicia social, que no es otra cosa que garantizar el bienestar de las generaciones futuras.

Artículo completo: 

https://drive.google.com/file/d/15-YY13EJyNFcQTiO1H8RpcqnJ6nRyw-4/view?usp=sharing

Fuente: FM TOP 99.9 PLOTTIER
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