Tierra arrasada, negra de ceniza, estéril y humeante. Así era la huella que dejaba el paso de la cabeza de fuego que avanzaba al ritmo de los fuertes vientos que complicó las tareas. Hoy martes (31-01-17) intentarán sofocarlo totalmente.
Anoche, el incendio en el cerro Santa Julia llevaba más de 24 horas sin control y en la tarde de ayer ráfagas de 40km/hora y una temperatura de casi 30 grados no daban tregua a los casi 150 brigadistas que combatían las llamas. Fotos: José Cusit
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